La presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, anunció este jueves por la noche que retira su candidatura a las elecciones presidenciales de Bolivia que se realizarán el 18 de octubre. «Si no nos unimos, vuelve Morales», señaló.

«Hoy dejo de lado mi candidatura a la Presidencia de Bolivia para cuidar la democracia. No es un sacrificio, es un honor», señaló Áñez, candidata de la Alianza Juntos.

Se trató de un mensaje de voz difundido a través de un portal de noticias. Previo a la difusión hubo intensas negociaciones con Comunidad Ciudadana, el espacio que postula a Carlos Mesa (quien marcha segundo en las encuestas de intención de voto) a fin de intercalar candidaturas.

El anuncio que realizó la candidata, junto a su acompañante de fórmula, Samuel Doria Medina, se produjo un día después de conocerse la encuesta que la daba cuarta con solo 10% de intención de voto.

La senadora que se auto pronunció “Presidenta” en una sesión de la cámara alta sin quórum, luego de que el entonces presidente Evo Morales renunciara tras intensas presiones de la Policía y las Fuerzas Armadas, explicó que resigna su candidatura “ante el riesgo de que se divida el voto democrático entre varios candidatos y que a consecuencia de esa división el MAS acabe ganando la elección”, añadió.

“Lo hago para ayudar a la victoria de los que no queremos la dictadura y lo hago en homenaje a la lucha que ha sostenido el pueblo boliviano para que se vaya por siempre la dictadura”, manifestó la presidenta de facto en el video de más de dos minutos de duración.

Y añadió: “Si no nos unimos, vuelve Morales. Si no nos unimos, la democracia pierde”.

Esta semana, un grupo de universidades bajo el nombre de Tu Voto Cuenta publicó una encuesta con la muestra más representativa tanto entre población urbana como rural, y el resultado fue una victoria justa en primera vuelta para el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), la fuerza de Evo Morales, quien en febrero de este año fue inhabilitado para competir por una banca de senador.

El exministro de Economía de Morales Luis Arce se ubicó primero con una intención de voto del 40,3% y, segundo, el expresidente Carlos Mesa, con 26,2%. En otras palabras, el candidato masista superaría el umbral del 40% con una diferencia de 10 puntos porcentuales con el segundo, como requiere la ley.

Mucho más abajo se ubican el exlíder cívico del departamento de Santa Cruz y uno de los grandes impulsores de las protestas y los enfrentamientos violentos que terminaron con el golpe contra Morales, Luis Fernando Camacho, con una intención de voto del 14,4% y, en cuarto lugar, la actual presidenta de facto, con 10.6%.

La encuesta también mostró que el MAS podría volver a conseguir una mayoría propia -o quedarse muy cerca- en el Senado, un espacio que demostró ser vital para que el partido mantenga la institucionalidad tras el golpe.

«Nosotros siempre vemos con cautela todo tipo de encuestas, sabemos que las propuestas del MAS son las únicas que proponen. Estamos muy confiados porque cuando vamos a visitar lugares encontramos amplia aceptación, no solamente por los sectores más deprimidos del país, sino hablamos de un voto oculto por ahí», aseguró hoy Arce, según el diario Los Tiempos.

Pese a la grave situación epidemiológica que persiste en el país -Bolivia es el segundo país del mundo detrás de Perú con más muertos por coronavirus por cada 100.000 habitantes-, la encuesta confirmó que una gran mayoría del padrón quiere votar.

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