Recibirán 5.000 pesos extra por los próximos tres meses, que se suma a un incremento del 35% en las horas extras.

Las autoridades provinciales recordaron que como consecuencia del motín policial durante el gobierno de José Manuel de la Sota por el que se condenaron a 52 uniformados (aunque ninguno fue a prisión), la Legislatura de Córdoba sancionó una ley antimotín. La normativa fija mecanismos de cesantía o exoneración de policías y guardiacárceles que estén involucrados en casos de insubordinación o abandono del servicio de seguridad pública.

Por otro lado, desde el Centro Cívico también destacan que las relaciones políticas entre el gobierno de Schiaretti y el del Alberto Fernández, no son las mismas que mantuvo De la Sota con Cristina Kirchner.

En aquel momento, Córdoba acusó al kirchnerismo -en particular a Carlos Zanini- de abandonar a los cordobeses y no atenderle el teléfono a los funcionarios que pedían la colaboración de Gendarmería para encausar lo que, para entonces, ya era un desmadre con saqueos y hechos de violencias. Hoy, el schiarettismo pondera el buen diálogo mantenido con Alberto, y no imagina que el Frente de Todos pudiera negarle ayuda si Córdoba se la pidiera.

Vale decir que, paradójicamente, fue esa mala praxis institucional de la ex presidenta la que le permitió salir ileso políticamente al gobernador De la Sota pese a que el poder provincial, aún con señales muy concretas, no pudo anticiparse a la crisis y prevenir el acuartelamiento.

En tanto, la tercera autoridad de la Provincia y ex Jefe de Gabinete de De la Sota, Oscar González, sí opinó sobre el conflicto policial en Buenos Aires. Quizá en una especie de desahogo tardío más que «posición oficial» del Gobierno, González dijo a radio Pulxo: «es una paradoja que sea Berni quien hoy esté sufriendo esta crisis policial. Fue él quien le negó ayuda a Córdoba en el acuartelamiento de diciembre de 2013». 

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