Lilita dio una entrevista con fuertes declaraciones en contra del candidato radical, Facundo Manes.

Carrió salió al cruce de Manes: No se admiten mitómanos

-Las peleas en Juntos por el Cambio se están profundizando y para algunos comenzó cuando usted lo trató de “mentiroso y mitómano” a Facundo Manes por haber dicho que le había ofrecido la vicepresidencia en 2015. ¿Por qué tomó la decisión de responderle directamente?

-Primero, porque siempre hago eso. Segundo, porque amo la verdad. Como diputada nacional, jamás he querellado a nadie, incluso por discriminación, porque era gorda o era loca. Hubiera ganado toda la plata del mundo. Ahora, la verdad es la verdad sobre los hechos, entonces lo que no podemos discutir son determinados hechos, pero lo que sí podemos discutir es la opinión sobre esos hechos. Y ahí hay libertad de opinión. Cuando los hechos se falsean en lo minúsculo quiere decir que la persona no es confiable en lo mayúsculo. Soy fundadora de Juntos por el Cambio y por eso no estoy dispuesta a que se mienta. Y no estoy dispuesta a que nadie discuta hechos porque hemos sobrepasado los niveles de la mentira a nivel nacional. A nosotros, en la Argentina, nos ha matado la mentira, la falta de autenticidad, de sinceridad, la distorsión de los hechos. Por eso el tema no es Manes, sino la verdad.

-¿Va a denunciar a Manes ante la Justicia por este episodio?

-Obvio. Voy a denunciarlo y ya instruí a mis abogados. No voy a tolerar más. Porque el nuevo contrato moral de la Argentina, que es un estado de la conciencia, del espíritu, está escrito desde agosto del 2002. No es que se firma, no van políticos hipócritas a firmar un documento, sino que es un estado de la conciencia colectiva. Lo explico en mi artículo fundante del partido, donde digo que el peor problema de la Argentina es la violencia. Y una de las formas de violencia es la violencia de la palabra. Y dentro de la violencia de la palabra, la falta de verdad. Cuando yo escribí ese contrato moral puse que una de las condiciones era no robar, no mentir y no votar contra los pobres, que son prohibiciones para que exista el otro.

-¿No es muy común la mentira en la política?

-La mentira es corrupción. Cuando leés en el diccionario qué significa corrupción es la desnaturalización de la verdad. Por eso la corrupción se hace en cuartos oscuros: siempre está escondida. Este chico (por Manes) es una excusa, pero mandé un comunicado a todos los miembros de Juntos por el Cambio que están haciendo reglas de convivencia para que incluyan “no mentir”.

-¿Van a incluir lo que pide?

-Lo entendieron todos muy bien. Hay un dicho de muchos que dice: “Con Carrió se puede hablar de todo, pero no le mientas”, y creo que lo han aprendido todos. Se ve que este chico no aprendió. Si dice la verdad, yo le pido disculpas y se terminó todo, pero tiene que decir la verdad. Cuando fundamos el ARI sobre la base de “no mentir” dije que tiene que estar en un código de convivencia política. De cualquier convivencia política. Y me indigna porque mentir es como traicionar a Dios.

-¿En quién más piensa cuando piensa en las mentiras en la política?

-Cristina (Kirchner) se construyó sobre la base de muchas mentiras. Fui compañera de banca de ella, conocía sus posiciones cuando estaba con (Domingo) Cavallo en la Convención Constituyente, vi desde el inicio cómo construía su vida con una mentira sobre otra. Después vi cómo de repente se hacía de izquierda, se juntaba con las Madres cuando detestaba los derechos humanos. No decía eso en la Convención. Yo vi cómo le fuimos permitiendo a una persona montar una mentira sobre otra en la Argentina.

-¿Mauricio Macri nunca le mintió?

-No. En todo caso, me omitió parte de una verdad, pero nunca me mintió o es el que menos me mintió. Macri cometió muchos errores, que los hemos discutido los dos a los gritos y después terminábamos comiendo, pero no el de faltarme a la verdad. De hecho, nosotros hicimos el acuerdo porque nos dijimos muchas verdades, porque le confesé lo que pensaba de su padre, de todo.

-Es difícil creer que nadie le haya mentido en tantos años de trayectoria política.

-No, pero ahora estoy pasada de los 60 años. Quizás a otro le dejo de hablar tres meses, pero en este momento lo que se juega es si perdemos para siempre o si construimos con criterio de verdad, de justicia. Además, estoy más allá de la política. Yo quiero terminar mi vida como la viví. No me preocupa el marketing político, no quiero que me vote nadie, no quiero estar en el Parlamento, no quiero ser Presidenta, pero no estoy dispuesta a consentir la mentira y esto es un aviso para todos. Yo dije la verdad sobre De Vido cuando todos lo aplaudían. Yo dije es el cajero de Kirchner. Tuve razón. Entonces no confío más en el que miente. Yo puedo entender, pero no estoy dispuesta.

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